Segunda semana

Pues la segunda semana por acá transcurrió de manera muy similar a la primera: mucho trabajo, poca vida social con mis amigos saudis, pero rematando con un espectacular fin de semana en Dubai con Hayat… Aquí vamos.

En esta ocasión no recuerdo perfectamente bien lo que hicimos día por día- en lo personal seguí trabajando mucho en el proyecto con los banqueros pues quedo inconcluso de la semana anterior y hasta hoy sigue inconcluso (se supone que mañana enviaremos la información a CMA: Capital Market Authority, para que aprueben todo el proceso). Así es que la carga de trabajo fue extremadamente pesada.

El sábado en la noche Amro me invito a su departamento por unos tragos (tequilas sunrise!). Amro es el hermano de un compañero mío de INSEAD, ellos son libaneses pero han crecido toda su vida en Arabia Saudita, en Jiddah. Amro lleva varios años viviendo en Riyadh y ahora trabaja de gerente de marca de Redbull para la región central de Arabia Saudita (la que esta al rededor de Riyadh). Tiene un departamento muy padre donde nos echamos unos tragos, me invito un puro Cohíba (aunque yo no fumo puro pero como rechazarlo) y ordenamos comida china. Antes de ir a su depa, me llevo con su sastre para pedir otras tres túnicas saudis y ahora si poder ir a trabajar todos los días vestido de Saudí. Ese día Amro me comento que uno de los departamentos en su edificio (en su mismo piso) va a estar disponible a partir de agosto así es que me ofreció apartarlo para mi. La verdad el departamento esta muy bien aunque modesto, nada lujoso o excesivo. Cuesta entre 35 y 40 mil riales al año, por lo que esta dentro de mi presupuesto. Le dije que lo pensaría y que le diría en unos días.

Al día siguiente me sentía bastante cansado en el trabajo por la desvelada, pero por ahí del medio día me repuse. Continuamos como locos corriendo para cumplir con todos los pedidos de información de los banqueros. No recuerdo muy bien que hice el domingo después de trabajar.

El lunes fuimos a comer con Stewart, un ingles que ha trabajado por muchos años en la región: primero 15 años con GE Capital y después 2 años con un grupo saudita dueño de las franquicias maestras de varias marcas de ropa de lujo en Arabia Saudita. Mi jefe le esta proponiendo que nos ayude como consultor externo para mejorar el desempeño de algunas áreas en la compañía. Por la tarde entrevistamos a una chica de Siria para trabajar en la compañía; ninguno de nosotros estuvo extremadamente impresionado con su desempeño en la entrevista pero aun así creemos que podría ser buen elemento para trabajar con nosotros (seria y profesional, lo cual ya es mucha ganancia en nuestra compañía!). Así es que es posible que pronto tenga nueva compañera de trabajo. Ese día en la noche fui a fumar shisha con uno de los empleados de la aerolínea del área de recursos humanos y nos encontramos a varios de sus primos en el lugar donde se fuma por lo que terminamos sentándonos con ellos. Por ahí tengo un video de esta noche, así que pronto lo publicare.

El martes fue un gran día… una vez mas no recuerdo mucho de la jornada laboral (salvo que fue pesada, como todos los días de esta ultima semana), pero en la noche después de trabajar fui a comprar mi blackberry! Así es que por fin me puedo comunicar con mi familia en blackberry messenger. Mi jefe me acompaño a comprar mi blackberry y después compramos pizzas en dominos y fuimos a su casa a jugar band hero y a tomar bastante de su “producción”. Tengo que aclarar que su “producto a base de cebada” es bastante bueno…

Miércoles a seguir chambeando, y en la tarde salí corriendo al aeropuerto para venir a ver a Hayat. Volé a Sharja (uno de los Emiratos Árabes Unidos, vecino de Dubai) pues es ahí a donde vuela la aerolínea y rente un coche bastante chafa por 90 dirhams diarios (US$27) para manejar a Dubai. Llegue bastante tarde a verla a su hotel, tomamos un trago muy rápido y luego me fui a mi hotel. Esa fue la última noche que Hayat paso en su hotel, pues al día siguiente se termino de mudar a su nuevo departamento.

Jueves me levante tarde y fui a comer lunch con Hayat pues su semana laboral termina en jueves, y la alcance en su trabajo. Después la lleve a una junta que tenia y la espere a que terminara de trabajar. Después fuimos juntos a su departamento y recogimos a su mama para ir al Mall of Emirates, que es uno de los tantos Malls impresionantes en esta ciudad (es el que tiene la pista de esquiar en nieve adentro). En la noche Hayat y yo fuimos a cenar comida turca a un restaurante cerca de su casa sobre la playa, muy rico por cierto. Al día siguiente desayunamos con amigos de Hayat de Marruecos pero que viven en Dubai y en la tarde trabaje un poco en los pendientes del proyecto con los banqueros. Fuimos a una playa pública lo cual resulto ser toda una experiencia y después fuimos a Medina Jumeirah, un centro comercial muy bonito enfrente de Burj Al Arab, el hotel más lujoso del mundo. Me tome un café turco y fume shisha, y Hayat y su mamá se tomaron un jugo de frutas. Por la noche fui a cenar a un restaurante marroquí aquí en Dubai que me gusta mucho, pues fui hace unos meses con Hayat al mismo lugar, cuando estaba trabajando en Riyadh el verano pasado y me vi con Hayat en Dubai un fin de semana. Fue una muy buena experiencia regresar a este restaurante pues había mucho ambiente y música, la comida rica, y la compañía de Hayat muy agradable por supuesto! Habrá que regresar pronto, pero lo bueno es que queda muy cerca del departamento de Hayat así es que eso no será problema.

El sábado lleve a Hayat a IKEA a comprar algunas cosas para el departamento, en la tarde fuimos al club de yates de Dubai a tomar un café. Después vino el momento de la triste despedida, y me fui al aeropuerto para tomar mi vuelo de regreso a Riyadh. Originalmente volaba con Saudi Arabian Airlines, a las 7.45pm a Dammam (Arabia), y de ahí a Riyadh llegando como a las 12.30 de la noche. Mi vuelo estaba retrasado hora y
media por lo que le pedí al personal de Saudi Arabian que me lo cambiaran por uno directo a Riyadh que salía mas noche (a las 10.30)… me lo cambiaron y a base de hacerme amigo del personal de Saudi Arabian (a uno le regale un imán de México) me dieron entrada al lounge de viajeros frecuentes. El lounge estaba increíble, había mucha comida y sobre todo MUCHO alcohol. Me prepare un martini seco, comí un poco, y después tome un poco de vino y probé algunos de los quesos de postre. Mi vuelo a Riyadh no estaba atrasado, así es que llegue sin problema a “casa”.

En fin, una semana muy intensa, de mucho trabajo, pero también con la satisfacción de haber podido visitar a Hayat unos días. Tengo reservados vuelos para las próximas 5 semanas ir a ver a Hayat asi es que espero poder verla prácticamente cada fin de semana. Y si bien todavía tengo una larga lista de pendientes que no he solucionado por acá, por lo menos esta semana conseguí mi visa, mi blackberry, y abrí una cuenta de banco, así es que algo pude avanzar. Espero esta semana poder avanzar con la búsqueda de coche y departamento pues es lo que potencialmente puede tomar mas tiempo. Ya veremos.

Fotos de Arabia Saudita

Hola a todos,

Como saben de vez en cuando tomo fotos de por acá y tengo muchos deseos de compartirlas con ustedes. El principal medio que utilizo para las fotos es subirlas a facebook, así es que es muy probable que ya algunos hayan visto mis fotos ahí. Si no, de cualquier forma aquí les voy a poner la liga para que las puedan ver.

Hay dos series de fotos: la de mi estancia actual (que empecé en Abril 2010), y los álbumes de mi viaje anterior (verano 2009). Aquí la liga a todos:

Viaje actual, desde inicio de abril

Viaje anterior

Fotos en Riyadh, Arabia Saudita

Arabia Saudita, segunda parte

Arabia Saudita, los últimos días

Este es de Dubai, pues visite Dubai un fin de semana con Hayat

Adicionalmente, una amiga mexicana que recientemente se mudó a Arabia (Khobar, en la costa este), compartió conmigo algunos de sus álbumes así es que pongo aquí la liga.

Álbum cortesía de Gretel Leyva, La vida en Khobar

Álbum cortesía de Gretel Leyva, La vida en Khobar

Gracias Gretel por tus contribuciones.

El fin de una era

Hoy fui a una parrillada en casa de mi jefe, en el compound Arabian Homes (nombre ficticio por razones de seguridad). Eramos unas 8 personas, todos colegas del trabajo, y la pasamos bastante bien, especialmente por algunos productos “especiales” en AS: cerveza, whiskey, vodka, salchichas de puerco, etc. Pero bueno, creo que todavía no extraño demasiado el alcohol como para encontrarlo un producto extremadamente emocionante y valioso acá… Independientemente de eso la velada tuvo un significado especial pues mi jefe se muda fuera del compound el lunes a un departamento más pequeño, lo que significa que ya no podré ir ahí tan seguido.

El compound donde vive mi jefe fue uno de mis lugares favoritos el último verano pues es realmente un oasis en medio de la ciudad; es muy tranquilo y bonito, hay un café muy “nice” donde sirven shisha, expresos, tés, y una variedad de alcoholes. También organizan una pequeña discoteca los jueves por la noche con DJ y todo… y me acabo de enterar que los martes por la noche organizan clases de salsa.

Mi jefe se sale de ahí pues la renta es muy cara, más de 65,000 dólares al año por su casa con 4 habitaciones! Originalmente el plan era que su familia vendría a vivir con él a Riyadh, pero después de numerosos problemas (problemas para traer a las muchachas filipinas que les ayudan en Singapur, y problemas para encontrar lugar para sus hijos en las escuelas de Riyadh) su esposa y él no se pusieron de acuerdo, por lo que su familia se quedó viviendo en Singapur. Finalmente, después de un año de vivir ahí decidió salirse para ahorrar dinero (a él y a la compañía) y se va a un departamento donde pagará menos de 20,000 dólares al año (una diferencia importante!).

Como quiera todavía tengo algunos contactos viviendo ahí, como el director de abasto de la compañía del cual soy amigo, y algunos otros empelados de la compañía. Espero seguir teniendo las puertas abiertas para poder ir a tomar un trago de vez en cuando y porqué no? apuntarme también para las clases de salsa. Creo que mientras tenga contactos en los diferentes compounds de Riyadh no necesito vivir en uno. Ya les contaré.

Bueno, estoy de regreso en MI compound contando la horas para empezar otra semana en este lugar exótico, donde hace 100 años no existía más que tribus de beduinos, y ahora es uno de los países más ricos y poderosos del mundo. Ojalá todos tengan la oportunidad algún día de visitar semejante lugar. Mientras tanto, los mantendré informados.

Hasta pronto,

Victor

Casa y coche, un dolor de cabeza

Mi segunda semana esta a punto de comenzar. Y si bien por un lado siento que avance bastante esta semana con pendientes principalmente del trabajo, por otro lado siento que todavía falta mucho para poder instalarme por completo. Son muchas las cosas que me falta conseguir y definir pero principalmente hay dos que serán particularmente complicadas: casa y coche.

Hay dos categorías principales en las cuales se puede dividir la oferta de vivienda en Riyadh (y en todo Arabia): vivir en un compound vs. vivir afuera de un compound. Un compound es básicamente una comunidad cerrada, como un condominio muy grande donde existen servicios adentro de la comunidad como restaurante, minisuper, tintorería, seguridad y vigilancia, canchas deportivas y alberca, etc. Claro, hay compounds de todos sabores y colores, de todos tamaños y presupuestos: algunos son tan grandes que inclusive puede haber escuelas y hospitales, salones de belleza, varios gimnasios, varios restaurantes, etcétera. Los compounds están habitados en su totalidad por extranjeros, y en su interior se permite tener una vida “normal” donde las estrictas reglas de Arabia no se aplican. Es frecuente inclusive encontrar alcohol adentro de los compounds. El problema es que la mayoría de los extranjeros en Arabia quieren vivir en este tipo de viviendas, lo cual eleva los precios demasiado. Por ejemplo, un departamento pequeño (1 cuarto) en un compound normal puede costar al año alrededor de 60,000 a 70,000 Rials, que son 18,000 dólares al año, o sea unos 18,000 pesos al mes.

La otra categoría sería básicamente una vivienda normal, afuera de un compound, como en cualquier otra ciudad del mundo: puede ser un edificio de departamentos, o una casa en vecindario común y corriente, etc. Es ahí donde normalmente viven los sauditas promedio (los que no son millonarios y viven en palacios) y los inmigrantes extranjeros que no tienen salarios de ejecutivos y que no tienen un paquete de expatriación, lo cual no les permite pagar un compound. Y uno que otro extranjero renegado que puede pagar un compound pero que prefiere ahorrar el dinero y vivir afuera de un compound (como yo!!!). En esta opción de vivienda, uno puede conseguir un departamento por unos 15,000 riales al año (400 dolares al mes) o una casa por unos 700 dolares al mes.

Los extranjeros del mundo occidental prefieren los compounds, además de la comodidad, porque existe una muy mala reputación de Arabia Saudita en especial en El Imperio (Estados Unidos), por lo que los gringos piensan que si viven aquí afuera de un compound llegará a su casa un árabe en una motocicleta y con 10 kilogramos de dinamita en el pecho y se inmolará. Cabe notar que algunos compounds están protegidos por el ejercito saudí con metralletas y tanques, pues hace 10 años aproximadamente hubieron atentados en 3 o 4 compounds en donde perdieron la vida varios ciudadanos extranjeros (lo pueden ver en la película The Kingdom).

Así es que está semana trataré de hacer algo de avance con la casa – ya muchos de mis amigos saben que estoy buscando, y espero pronto poder empezar a visitar departamentos. En lo personal prefiero ahorrar el dinero, encontrar un departamento decente, limpio, y relativamente nuevo afuera de un compound, y usar el dinero extra para amueblarlo padre. Pero bueno, todo ese proceso preveo que tome al menos unas 3 semanas si bien me va.

Por otro lado en cuanto al coche acá lo más conveniente es tener un coche grande (jeep o camionetas, suv, crossover, etc..) porque la manera de manejar es definitivamente como un videojuego (GTA?) como si la gente acabar de robar en una sucursal bancaria y estuviera huyendo de la justicia. O peor aún como si le debieran 2 millones de pesos al cartel de La Barbie y estuvieran huyendo. Den click aquí y se llevarán una buena idea de como se maneja por acá. Entonces por un lado, debe ser un coche grande. Y todos me aconsejan también que compre un coche que tenga buen soporte en el reino, por ejemplo, Toyota, pues son marcas que llevan presentes en el mercado saudí muchos años. El incoveniente de comprar una marca que no es muy popular aquí es que las refacciones y servicios son muy caros, y que cuando vendes el coche se deprecia mucho. Para encontrar coche me ayudará mi amigo Rawad que es un gran aficionado a los coches, motocicletas, etc. pero desgraciadamente se va a Japón mañana con su mamá unos días, así es que eso tendrá que esperar.

Ya les informaré como avanza el proceso de compra… ma’salama.

Victor

Primera semana de trabajo

Bien… pues a eso vine no? A trabajar. Y para eso me pagan. Que más me hubiera gustado que venir nomás a fumar shisha y cenar mandi y kabsa. Pero no es así… el chiste que ya tuve mi primer semana de trabajo. El sábado (primer día de la semana laboral) mi colega de trabajo Uzair Moosa (pakistaní de INSEAD) me recogió en el hotel y me dio un aventón al trabajo.

El primer día fue muy emotivo pues mucha gente estaba muy contenta de verme otra vez… saludé a no menos de 15 personas y comencé con los procedimientos en recursos humanos (que terminaron hasta el martes, por supuesto!)… y nuevamente como decimos en México: entrando y tocando al santo!!! O sea, me pusieron en chinga a trabajar en uno de los proyectos en los que trabajé el verano, y en el que ya había estado trabajando desde México desde el 1ero de abril. Tuve junta con banqueros de 1 a 4 de la tarde y se cargó aún más la chamba. Tanto que no salí a comer. A las 7pm salimos a cenar con el equipo, y ahí vi a otro viejo conocido: Nigel, el esposo de Mei, una chica de Malasia que trabaja en el departamento de abasto con Jojo (un indio muy simpático y peculiar del que narraré una que otra historia en un futuro). Me dio mucho gusto ver a Nigel, y me preguntó que si no tenía más historias como la que les conté en el verano de mi pelea con el cadenero en Singapur… Le dije que si tenía una que otra, pero que buscaría un mejor momento! Ese día volví a la oficina, y trabajé con mi jefe hasta las 3am – pero terminamos todos los pendientes para los banqueros!

El segundo día fue un rotundo éxito mediático para mi carrera en la compañía porque se me ocurrió ir vestido con el vestido típico de Arabia Saudita: thawb y shemag. Y pues toda la oficina estaba muy contenta de verme vestido así. También traje un paquete de glorias (los dulces mexicanos) y lo repartí entre algunos de mis colegas en especial a los de recursos humanos, pues en los últimos meses la relación se torno un poco tensa pero nada que un dulce no pueda mejorar. En fin, seguí trabajando y arreglando algunos pendientes: por ejemplo, ya tengo mi tarjeta de empleado y ya llené un reporte de gastos para que me rembolsen los gastos relacionados a mi visa y así tener algo de efectivo. Cabe notar que el director de recursos humanos no me dejó salir en la identificación de la compañía con la vestimenta árabe, porque según él en organismos de gobierno se podrían confundir al no ver un nombre saudí y eso no era bueno. Ni modo, usaron la misma foto en el archivo que la que tenía el verano. El día fue muy largo nuevamente, con mucha chamba pendiente de la junta con banqueros del día anterior así es que salí como a las 9 de la noche. Pasé unos minutos a casa de mi jefe a una breve cata de su producción de distintos “alcoholes”: sidra, vino, y cerveza. La verdad no sabía muy bien, pero como uno está en Arabia es el tipo de cosas que se tienen que hacer! Una vez más, a dormir muy temprano.

El lunes me desperté antes de las 5 de la mañana! Pues recuerden que en el mundo musulmán las mezquitas llaman a rezo 5 veces al día y aquí la primer llamada es antes de las 5am. Yo estaba durmiendo pacíficamente y de repente un ruido empezó a salir de la mezquita con mucho “vigor”! Bueno, aproveché para actualizar esta entrada del blog y revisar algunos correos pendientes. La mañana estuvo muy intensa y entre otras cuestiones fui a Recursos Humanos para preguntarles como iba el trámite de mi residencia: me dijeron que tenía que hacerme unos estudios médicos en una clínica que está enfrente de la oficina y luego luego fui, me dijeron que me entregarían los resultados al día siguiente. Ese día me reuní con el hermano de un amigo libanés de INSEAD, que vive aquí en Riyadh y lo invité a comer. Fuimos a un hotel que se llama Al Faisalia (de la cadena Rosswood) ya que ahorita hay un festival de comida mexicana con un chef que trajeron de su hotel en Can Cun, así que le invité unas fajitas a mi cuate. Me dio mucho gusto verlo pues fue una de las personas que se portaron muy bien conmigo durante el verano. Le pregunté por su hermano y me dijo que había viajado mucho en las últimas semanas en su nuevo trabajo, pero que pronto debería estar de regreso en Jeddah (fue contratado con L’Oreal, en Arabia). Por cierto! Durante el lunch me encontré a otro amigo en el restaurante: Majed a quien también conocí durante el verano, y que ahora trabaja en Dubai pero estaba en Riyadh de negocios. Quedé de pronto verlo en Dubai. Y que les puedo decir? La jornada laboral fue la misma friega y combinado con el jetlag de plano me tumbó. Por ahí de las 11 de la noche le tuve que decir a mi jefe: Con la pena mi estimado Thijs, pero yo me estoy cayendo de sueño. Me regresé al hotel y caí noqueado.

Martes la misma historia: levantarme temprano, en chinga a la oficina y a seguirle todo el día. Muy pesado el proyecto este de los banqueros. Lo bueno es que el jueves paré más temprano. También avancé con algunos pendientes: traje unas “muestras” a la clínica donde me hicieron mis estudios, pues el miércoles no se las pude dar. Me pidieron dos fotografías para poder darme mi reporte médico, por lo que tendría que regresar el viernes. Compré vuelos para ir a visitar a Hayat en Dubai el próximo fin de semana, y en la noche fui a fumar shisha con mi amigo Rawad, que durante el verano me llevó al desierto y con quien la pasé muy bien durante el verano.

Finalmente, miércoles! Mucho trabajo nuevamente, pero pude recoger mi reporte médico y tomarme las fotografías que necesitaba. Me mudé del hotel al compound de la compañía donde me siento un poco más “en casa”. Por coincidencia, me tocó la misma villa donde había estado el verano anterior así es que eso también ayudó. En el trabajo pudimos cerrar muchos pendientes de la semana, por lo que anticipo una semana menos pesada para la siguiente. Al final del día estaba totalmente exhausto, sobre todo después de mudarme al compound, pero aún así reuní fuerzas para tomar una cerveza con un colega de INSEAD (que también trabaja conmigo) y después reunirme con Thijs y otros amigos en su compound. Llegué al compound molido como al a 1.30am y a dormiiiiiiiiiiiir.

Jueves! Hoy es mi día libre, y estoy a punto de salir para seguir con los pendientes. Hay muchas cosas que todavía tengo pendientes en este lugar: terminar de tramitar mi residencia, comprar una blackberry, encontrar casa, comprar un coche, comprar una toalla!!!, etcétera, etcétera, … Además de eso, hoy voy a un show cómico con mi amigo Yamen y a ver qué otro plan sale.

Bueno, espero no haberlos aburrido mucho con esta entrada. En el futuro trataré de escribir un poquito más sobre temas curiosos de por acá, en lugar de sólo narrar mi cotidianeidad. Por ejemplo, hablar un poquito de la religión, las costumbres, la comida, la música, y la historia. Por cierto, antes de despedirnos los actualizo: creo que ya mencioné que terminé mi libro de Jason Bourne durante el vuelo, pero también ya voy avanzado con el libro de ‘Saud, el Leopardo’. Hoy lo terminaré a la hora de la comida, mientras como en mi restaurante de comida libanesa favorito. Muchas gracias por el regalo Rod y Sandra! Me gusto mucho, le atinaron al clavo.

Un abrazo,

Vic

De regreso en Riyadh

Como bien decimos en México: no hay plazo que no llegue ni deuda que no se pague. Desde noviembre del año pasado había aceptado la oferta laboral para regresar a trabajar a la misma compañía con la que trabajé durante el verano de mi maestría. En enero empezaron a tramitar mi visa de trabajo, y después de casi tres meses por fin pude regresar a Riyadh.

Empiezo este blog para dejar registradas mis vivencias por acá y para dar a conocer en México la forma de vida en esta tierra tan lejana e inhóspita. Ojalá (insh’Allah) que les resulte interesante. El blog se llama La vida en Arabia, y la dirección es Life in Tatooine (Tatooine es uno de los planetas inhóspitos de Star Wars, cuyas escenas fueron filmadas en un desierto en Tunes llamado Tataouine).

Empezamos….

Mi último día en México fue muy apurado pero muy emotivo también. Mis padres y hermanos me acompañaron al aeropuerto y mis tíos Ricardo y Hugo también. Siempre me siento muy acogido y acompañado cuando mi familia me lleva al aeropuerto, y esta no fue la excepción. Después de todo, había pasado tres meses y medio en compañía de ellos (el periodo más largo que había pasado en casa desde la preparatoria), así que no fue fácil decir adiós; sin embargo ya hemos aprendido de despedidas anteriores que el tiempo pasa muy rápido y cuando nos volvemos a ver parece como si hubiera sido ayer cuando nos estábamos despidiendo. El tiempo pasará rápido otra vez, insh’Allah.

Pues bien, tomé el vuelo de Aeroméxico AM005 de México a Charles de Gaulle a las 2.05pm, llegando el jueves en la mañana a París a las 8.30am. Y me dio pena ver que Aeroméxico va de mal en peor en especial en lo referente a la comida y al entretenimiento a bordo. La comida realmente mala, pollo o pasta, y para variar cuando me llegó mi turno ya se había acabado el pollo. En el vuelo anterior que tomé a París (un mes antes para ir a Marruecos) el pollo también se acabo, y las guarniciones de la comida también deprimentes: la ensalada era poco más que lechuga, y un brownie de mala calidad como postre. El vino tinto se acabó hace un mes, y en esta ocasión las azafatas estaban corriendo de un lado al otro del avión con la misma botella de vino. Del entretenimiento en el vuelo ni hablar… deberíamos subir al Director General de Aeroméxico a un vuelo de Emirates para que le quedara cuadrado el ojo, a ver si aprenden algo… de verdad da pena ajena con los extranjeros que se suban a este tipo de operados aéreo nacional…

Bien, después de renegar en contra de Aeroméxico, seguiré narrando el viaje. Llegue a CDG, y después de una escala de 6 horas, listo para volar a Riyadh ahora con un vuelo del Air France. Aterrizamos en Riyadh a las 8.50pm, y pasé migración muy rápidamente. Hay mucha discriminación en las filas de migración, pues en un lado están todos los inmigrantes de países pobres (Pakistán y Filipinas principalmente) y son muy maltratados. Tienen que esperar horas en fila. Y por otro lado están los inmigrantes de países Europeos, o de Estados Unidos y pasan rápido. Por supuesto, yo me forme en estas filas, y pasé mucho más rápido. Recogí mis maletas, y grabé un pequeño vídeo que comparto con ustedes saliendo del área de equipaje, para que se den una idea sobre cómo es el aeropuerto.

Ver vídeo: Aeropuerto de Riyadh

Mi amigo Yamin me recogió en el aeropuerto. Me dio mucho gusto volver a verlo, y en el camino a la ciudad fuimos hablando de la familia, de los proyectos, del trabajo, etcétera… En el camino a la ciudad, me impresionó la cantidad de edificios que se están construyendo en esta ciudad, en particular dos macro proyectos: El centro financiero Rey Abdula y la universidad para mujeres Princesa Noura. Ambos se encuentran en el camino del aeropuerto a la ciudad. Lo que me impresionó fue el tremendo avance que ha habido en estos proyectos en los últimos meses, pues cuando estuve el verano pasado no había prácticamente nada, y ahora se ven edificios por todas partes. En breve publicaré algunas fotos del avance de dichos proyectos. Mi amigo me comentó que se rumorea que el número de gruas de construcción activas en Riyadh está alcanzando en número a las grúas activas en Dubai…

Fuimos a cenar comida libanesa en un restaurante que conocí durante el verano (Ahmed Alhakbani y Uzair Moosa me invitaron a cenar ahí). Y bueno, me costó trabajo reacostumbrarme a los volúmenes de comida que se comen por acá; a ver qué me dice el Dr. Tello en Cuernavaca cuando vuelva a tomarme los niveles de azúcar y triglicéridos. Después de cenar Yamen me trajo al hotel que me reservó la compañía. El hotel está bien, es céntrico pero modesto. Digamos que funciona bien para el propósito. Me quedé un rato en internet y después a dormir.

Hoy viernes me desperté un poco tarde y después salí a tomar un café, terminar mi libro de Jason Bourne, y comprar algunos artículos en la farmacia. Fui con Uzair y Erol (mis colegas de trabajo, ambos graduados de INSEAD) a fumar shisha y platicar del avance que ha habido en la compañía. Después me dejaron en el hotel y platiqué con Hayat casi 2 horas por skype! Me da mucho gusto poder estar en la misma zona horario, pues los horarios coinciden y es más fácil mantener la comunicación y el sentido de cercanía.

Me quedé dormido un rato y a las 10 de la noche me despertó mi amigo Yamen de nuevo para ir a cenar. Fuimos a cenar mutabak (un tipo de comida callejera muy rica, como unas crepas árabes) y me volvió a dejar en el hotel hace unos minutos.

Bien, con esto termino mi primer entrada sobre la vida en Arabia. Mañana temprano a trabajar y a continuar con mi plan de dominar al mundo: cada día, un metro más cerca de la meta 🙂

Un abrazo muy fuerte a todos los amigos y a la familia. Ma’salama.

Victor