Un año en Arabia Saudita…. muchas arrugas más, y algunas neuronas menos, pero muchas satisfacciones.

Hola amigos y amigas. Assalamu alekum.
Abril 2011 es un mes muy especial para mi, pues es el mes en el que cumplo un año de haber regresado a Arabia Saudita. Volví a Arabia Saudita el 8 de abril del 2010, así es que ya llevo poco más de un año aquí en el reino. En los siguientes párrafos les hablaré de algunas de las cosas que han hecho de éste un año muy intenso: la cantidad de veces que he cambiando de vivienda, la intensidad del ambiente laboral, y los viajes que he hecho los últimos 12 meses.

Mi “condición de vivienda

En estos 12 meses, he seguido siendo un “gitano”, pero cada vez con un poco más de estabilidad. En abril 2010 me quedé dos semanas en un hotel (cerca del mercado de computadoras de Riyadh). Después estuve 5 semanas en el compound de la compañía. Dejé el compound para mudarme a un departamento amueblado en el que estuve poco más de un mes.

Cuando llegaron mis hermanos a visitarme (mediados de junio) me salí del departamento amueblado para mudarme a un departamento que me iba a rentar un coronel del ejército. El coronel me “jugó chueco” de último minuto, quedándome yo “indigente” con mis pertenencias en el coche de mi jefe. Una semana después decidí mudarme con mi jefe (finales de junio), y me quedé ahí cinco semanas. A principios de agosto encontré mi departamento actual y me mudé aquí. Tengo un contrato de un año por lo que me quedan algunos meses más de “estabilidad”.
En resumen, 5 viviendas en 12 meses, y 6 si contamos el departamento de mi novia en Dubai donde paso 2 noches cada semana.

Mi trabajo y el ambiente laboral

Los últimos 12 meses también han resultado muy agitados en términos de mi condición laboral. Empecé trabajando como gerente de estrategia y planeación. En noviembre del año pasado me moví al departamento comercial como gerente de estrategia comercial. A principio de febrero fui nombrado sub-director de revenue management (administración del ingreso). ¡Estos últimos 3 meses he dirigido un departamento de 5 personas y no ha sido nada fácil!

Adicionalmente, la rotación de personal en mi compañía es demasiado alta, lo que hace difícil darle continuidad a los proyectos, crear un ambiente de estabilidad, de claridad, con visión y estrategia a mediano plazo. Para darles un ejemplo de lo que quiero decir, mi jefe cuando estaba en estrategia ya no está en la compañía. Mi jefa cuando estaba en comercial ya no está en la compañía. El director general de la aerolínea cambió en julio. El director de operaciones también cambió en julio. En los últimos doce meses, ha habido una rotación de por lo menos 50% del personal de la aerolínea.

Estuve muy cerca de ser parte de las estadísticas a principio del 2011, pues yo también ya me había cansado de la interacción negativa con algunos compañeros de trabajo y había encontrado otra oferta laboral para trabajar en Abu Dhabi. El dinero combinado con el hecho de que las personas con las que tuve conflictos fueron despedidas me hizo reconsiderar mi tiempo en Arabia, así es que me decidí quedar otros 12 meses. Pero todo esto suma al dramatismo.

Los últimos 12 meses han sido un gran reto laboral, tanto por lo demandante del proyecto en el que estoy involucrado, como por la interacción con el resto de los colegas de trabajo y la dinámica organizacional tan peculiar de mi empresa.

Los viajes!

Después de mi año en INSEAD (2009), o de mis años trabajando en consultoría (2007 y 2008), pensé que el ritmo de viaje en 2010 sería menor… pero estaba equivocado!
Cruzando el atlántico para ir a México lindo y querido

Cinco veces me ha tocado pegar el brinco al océano atlántico en los últimos 12 meses (en tres viajes, claro está). Una para venir a Arabia en abril 2010 (Mexico – Paris – Riyadh). Dos en el viaje redondo de Arabia a México en agosto del 2010 (Riyadh – Londres – Nueva York – México – Londres – Riyadh). Y otras dos en marzo 2011 pues volví a visitar a mi familia (Riyadh – Paris – México – París – Riyadh).

Viajes semanales a Dubai

De las 52 semanas comprendidas en ese periodo, estimo que unas 40 he ido a Dubai en el fin de semana. Esto significa 80 viajes de una hora cuarenta minutos. Yo creo que me he convertido de facto en el cliente más frecuente de mi aerolínea. Todas las azafatas me conocen pues me ven en el avión cada semana. Y aunque ha sido muy desgastante tomar un taxi cada semana, ir al aeropuerto, cruzar migración, hora cuarenta de vuelo, para migración otra vez, y manejar 40 minutos, ha sido muy gratificante ver a mi novia cada semana. Ella es mi motivación cada semana para poder regresar a trabajar a esta tierra inhóspita, pues sé que la veré el fin de semana

Viajes de vacaciones

Adicionalmente, he tomado varias vacaciones en estos dos meses. He tenido la fortuna de agregar tres nuevos países a mi lista de países visitados (Líbano, Siria, y la India). En agosto del año pasado visité Líbano por primera vez al inicio de Ramadán para ir al cumpleaños de mi amigo Elias Bou Samra. En Eid Al Fitr (final de Ramadán, septiembre) me fui casi dos semanas a Europa: primero unos días en Roma visitando a una amiga de mi novia y después a Barcelona la boda de unos amigos de la maestría. En octubre fui una semana a Filipinas a un curso de capacitación de la empresa. En noviembre fui una semana a Marruecos en Eid Al Adha, la celebración musulmana donde se sacrifica a un cordero en conmemoración del momento en que Dios le pidió a Abraham que sacrificara a su hijo. A principios de diciembre fui a Bombay, India un fin de semana pero me sentí muy enfermo, así es que no puedo contar como un verdadero viaje – tendré que volver pronto. A mediados de diciembre volví a ir a Líbano, esta vez para la boda de mi amigo Elías con Tamara.

En febrero fui un fin de semana largo a Siria con Hayat. Nos quedamos en un hotel precioso en Damasco, que se llama hotel Talisman (Brad Pitt y Angelina se quedaron ahí también hace un par de años!). Esas fueron mis últimas “vacaciones”, pero ya estamos planeando el resto del 2011!

Mi pobre pasaporte

Como se podrán imaginar, mi pobre pasaporte ha sido muy estampado en los últimos meses. Mi “famoso pasaporte” que me fue confiscado por la policía Singapurense en 2009 (eso es parte de otra historia) es inválido ahora, pues por tantas estampas y visas no cabía espacio en ninguna hoja para una estampa más. En enero tramité un nuevo pasaporte con vigencia de un año, aquí en la embajada de Riyadh, y ese lo estoy cuidando mucho.

Los siguientes 12 meses

A primera impresión parece que los siguientes 12 meses seguirán siendo igual de demandantes que todos los anteriores. En cuanto a viajes, ya tenemos varios agendados: uno a Líbano con mis padres en junio, una boda en Australia en octubre, y Marruecos a final de junio también. Personalmente me encantaría ir a Turquía este año, y visitar México al menos dos veces más (final del verano y navidad).

El trabajo seguirá así de intenso o más, pues estoy reclutando más gente, tomando nuevo proyectos bajo mi supervisión, y los retos en la compañía siguen creciendo. Lo único que ha mejorado un poco es el ambiente que era extremadamente político y nocivo, ahora es un poco más favorable y agradable. Y estoy trabajando con gente muy inteligente y experimentada de los que aprendo mucho.

En cuando a la vivienda, ahora tengo un compañero de piso (como dirían los españoles). Es otro mexicano que contraté para trabajar conmigo. Por el momento estamos medio apretados pero la pasamos bien. A lo mejor cuando toque renovar contrato conseguimos algo mucho más grande y espacioso, y más cerca de la oficina.

Finalmente…

Finalmente le quiero agradecer mucho a todas las personas que han hecho realidad los últimos 12 meses de mi vida. Familia, amigos, lectores de mi blog, mentores en el trabajo, y mi novia le han dado un sentido a mi existir en estos últimos doce meses.

Estar fuera de casa es difícil – ahora entiendo a mi tío Saúl cuando se despedía de mi en Michoacán hace un año pues él estuvo fuera de México varios años. No es fácil estar lejos de la gente que representa la alegría y las ganas de vivir para uno. Estar lejos de los afectos personales es como sumergirse en una alberca sin tanque de oxígeno… puede uno aguantar varios segundos o minutos, pero tarde o temprano tiene que volver a la superficie a respirar. La familia y los amigos son el oxígeno de la vida.

Espero que estos siguientes 12 meses me sigan trayendo muchas satisfacciones y retos, y espero seguir contando con el apoyo de todos ustedes.

Muchas gracias. Shukran yazilan.

Sheikh Victor