Una semana en Jordania estudiando árabe (parte 1 de 2): mi estadía en Ammán

Un poco sobre Jordania y la situación actual

A finales de noviembre 2014 visité Jordania por una semana. Jordania es uno de los países que más turismo atrae en el mundo árabe. En 2010, más de 8 millones de turistas visitaron Jordania, generando 3.5 billones de dólares de ingresos para el país. Teniendo de vecinos a Arabia Saudita, Egipto, Palestina, Israel, Siria e Irak, es sorprendente que Jordania sea un oasis de estabilidad política, en una región que se caracteriza por presentar conflictos geo-políticos constantemente.

puesta del sol y vista del atardecer en el mar muerto en Jordania
Jordania es pequeño pero tremendamente hermoso y mágico: vista del atardecer en el Mar Muerto, noviembre 2014
Bien, este no es un blog de política así es que no ahondaré en el tema, pero sí es sorprendente la relativa calma que se vive y respira en Jordania. Su estabilidad política ha impulsado el desarrollo de Jordania y es un foco que atrae inversión externa. Muchas compañías que operan en el Levante (Jordania, Palestina, Líbano y Siria, también conocido como Sham) deciden establecer sus oficinas regionales en Ammán, la capital de Jordania. La población de Jordania es trabajadora y educada y es una buena fuente de mano de obra calificada y con buena ética profesional.
A su vez, y al fungir como un “bufer” (colchón) entre los países en conflicto constante, Jordania ha atraído inmigración durante muchas décadas. El último censo indica que la población de Jordania alcanza los 8.5 millones de habitantes. Se estima que la mitad de éstos son de origen palestino, 1.2 millones refugiados sirios, alrededor de 100,000 refugiados iraquíes, y algunos cientos de miles de trabajadores egipcios y del sureste asiático (provenientes de Indonesia, Malasia, etc.). 
más de un millón de refugiados sirios han llegado a Jordania desde el inicio de la guerra
Familia de refugiados sirios en camino al campo de refugiados en Jordania. Fotografía de Raad Adayleh, AP
Decidí viajar a Jordania pues tenía deseos de practicar mi árabe, y estudiar más. Empecé a considerar hacer este viaje a inicios del verano pasado (junio 2014), mientras estudiaba árabe en Toronto. Además de estudiar árabe en un país árabe, tenía deseos de visitar un país al que nunca hubiera viajado con anterioridad. Con esto, reducía la lista a: Mauritania, Tunisia, Algeria, Libia, Yemen, Qatar, Omán, y Jordania. En el Norte de África se habla una variante del árabe muy peculiar, y Qatar y Omán son países a los que resulta complicado ir por cuestiones de visa (para mí como mexicano). Mi lista pues, se redujo a Jordania y Yemen, y después de checar los vuelos de avión, era más sencillo y barato ir a Jordania.

Mis estudios de árabe: Ahlan Institute

Encontré un instituto muy bueno, Ahlan Institute, con presencia en Egipto, Jordania, Marruecos, e Italia. Tomé 3 horas de clases diarias, con maestros cuyo lenguaje natal es el árabe (en su mayoría eran jordanos). En el instituto había muchos estudiantes en su mayoría jóvenes de universidades europeas, que estaban en Amán por varios meses para estudiar árabe. En muchos casos, estaban estudiando estudios del Medio Oriente, por lo cual el idioma árabe era parte de su currículum. 
clases de árabe en Ahlan Institute en Aman Jordania con el profesor Elías
En mis clases de árabe: haciendo famoso al Rey de la Bachata en el Medio Oriente!

El Hostal: Jordan Tower Hotel… el mejor desayuno de hostal!

Durante mi estancia en Amán me hospedé en el Jordan Tower Hotel (http://www.jordantoweramman.com), un hostal en el centro de Amán muy recomendable por ser limpio y seguro. Su staff es extremadamente amigable y el desayuno es el mejor desayuno de hostal (en incluso comparándolo con un hotel) que he comido en cualquier hostal en el que me haya hospedado en Asia, Medio Oriente, o Europa. Aquí una foto del desayuno.
desayuno arabe en el hostal Jordan Tower Hotel en Jordania
Desayuno árabe… extraordinario! 
Jordan Tower Hotel un excelente hostal en el centro de Amán
Con mi amigo el recepcionista de Jordan Tower Hotel

Durante la semana estuve 100% enfocado en mis clases de árabe, pues ese era realmente el objetivo principal de mi viaje. Fue poco tiempo para establecer relaciones de amistad, sin embargo conocí a una chica de Oklahoma con la cual hice click, como decimos los mexicanos: me cayó muy bien, era muy buena onda. Su nombre es Courtney, y ella llevaba ya varias semanas estudiando árabe, y había alcanzado un muy buen nivel. Fuimos a fumar shisha juntos el último día de clases, en mi café favorito en Amán, que se llama Jafra. Café Jafra es muy antiguo y tradicional y tocan música de Feiruz, una cantante libanesa clásica muy famosa en todo el mundo árabe (los árabes escuchan a Feiruz por las mañanas, es una tradición). Osman, el recepcionista de Jordan Tower Hotel me recomendó el Café Jafrá “original” que está ubicado en el centro de Amán, a 10 minutos caminando del hostal. Jafra tiene otra sucursal en Weibdeh, el barrio bohemio donde está el Instituto Ahlan, donde estudié árabe. Esa es la sucursal a la que fui a fumar shisha con Courney en mi último día de clases.

Y por supuesto… la comida!!!

comida iraquí en jordania en el restaurante zad el kheir borrego y arroz
Un auténtico festín en Zad El Khair
Aunque estuve enfocado en las clases de árabe, traté de comer en lugares diferentes pues como saben disfruto mucho la comida del Medio Oriente. Mención honorífica merecen:
– Zad-el-Kheir: el mejor restaurante iraquí en Ammán. Vale la pena ir con más personas, pues las raciones son grandes, demasiado para una persona. Pedí una rodilla de borrego con arroz, suficiente para alimentar a una pequeña aldea
– Mataam Hashem (Restaurante Hashem): muy cerca del café Jafra, en el centro de Amán. Tienen el mejor humus en todo Jordania. Nunca había probado el humus con una especie de salsa verde que tenía encima. Te lo sirven con el tradicional pan árabe, un plato de menta, jitomate y cebolla, y te traen té con menta incluído el precio
Mataam Hasehm es una institución – el mejor humus en Jordania
Otros dos lugares sobresalientes fueron:
este restaurante al quds está en la calle rainbow en amán jordania
Fresh falafel at Al Quds
– Al-Quds: considerado el mejor falafel en el Medio Oriente. Ubicado en la calle Rainbow (Rainbow Street), a la altura del British Council
– Shawerma Reem: las mejores shawermas de Amán, ubicadas en el “second circle” (nota: hay varias rotondas en todo Amán y están numeradas. Es fácil encontrar este lugar pues está justo en la segunda rotonda. Preguntar por “second circle reem shawerma” y todo el mundo te podrá ubicar).
la mejor shawerma de jordania en amán en el second circle Reem Shawerma
Y no podía faltar… la mejor shawerma de Amán! Reem Shawerma: se hace tráfico para comprar aquí

Bien, esta es una breve reseña de lo que fue mi semana de estudios en Jordania. En el siguiente blog post hablaré de los lugares que visité durante el fin de semana, antes de regresar al trabajo a Phoenix, Arizona.

Durante el fin de semana visité el Mar Muerto, Jerash, Umm Qais, y el Castillo Al Joun. No me dio tiempo de visitar en este viaje Petra, o Wadi Rum (el desierto).
Espero les haya gustado este post, y que se animen a visitar Jordania pronto. La gente es de lo más dulce y amigable, y aunque la capital es un poquito caótica como cualquier ciudad grande, el país esconde muchas sorpresas una vez que se aventuran a las afueras de Ammán. Más sobre eso en el próximo post.

Les dejo aquí una foto de Jerash, Jordania, que publiqué en mi Instagram durante el viaje. Ojalá les sirva de motivación para leer mi siguiente post.

Masalama!

Sheikh Victor

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Ramadán

Hola amigos, familia, y lectores en general

En esta ocasión les escribo en pleno ramadán, aquí en Riyadh. Hace ya muchos meses desde mi último artículo publicado en el blog y me gustaría disculparme por haber dejado tan abandonado mi blog. En esta ocasión no tengo excusas, pues no puedo decir que he estado tremendamente ocupado los últimos meses, aunque si han habido bastantes proyectos y aventuras de por medio.

Empiezo por contarles que es ramadán por acá. Para los que leyeron mi blog hace un año, recordarán que el ramadán es el mes religioso de ayuno en el Islam. Se dice que fue en este mes cuando el profeta Mohammed (la paz sea con él) empezó a recibir los versos del Corán redactados a él durante sueños directamente por Dios. Es por eso que los musulmanes consideran este mes un mes sagrado, durante el cual ayunan desde la madrugada hasta que se pone el sol. El ayuno consiste en no introducir substancia alguna a su cuerpo durante este periodo del día, por 28 días (no fumar, no alimentos ni bebidas, no sexo, etc.).

El ramadán es un mes de alegría en el mundo islámico, pues si bien los musulmanes sufren durante el ayuno, también disfrutan de las reuniones familiares y con amigos que se organizan prácticamente todos los días para el iftar o el sohour. Iftar es el rompimiento del ayuno (cuando se pone el sol), y consiste en comer algunos dátiles, yogures, agua, jugos, etc. (alimentos ligeros para el estómago pero con muchos carbohidratos), y el souhour es la última comida del día (más bien de la noche) más o menos por ahí de las doce de la noche o una de la mañana, preparándose para aguantar el ayuno del día siguiente.

Durante el ramadán, es recomendable leer todo el Corán cuando menos dos veces. Los musulmanes escuchan recitales del Corán durante su día a día. El rezo de la noche (recordar que hay 5 rezos diarios en el Islám), isha’a, es más largo de lo normal.

Como consejos prácticos para la gente que piense en venir a vivir a Arabia Saudita (o a países musulmanes con un estricto seguimiento de los mandatos islámicos) les comparto los siguientes:

1. Ser “religiosamente correcto” (similar a políticamente correcto). Es importante recordar que la población local esta pasando por un sacrificio duro durante un mes, y se recomienda tener discreción con respecto a todos los temas relacionados con su ayuno (sexo, diversión, música, comida, cigarro, etc.)

2. Evitar comer en público. En Arabia Saudita es una ofensa grave el comer en algún lugar público durante el día. Inclusive en el ambiente de trabajo, se recomienda no ingerir líquidos ni alimentos al menos que sea en el área de cafetería/cocina, en la oficina de uno (en caso de que esta sea un espacio cerrado), o en el baño.

3. Planear con anticipación la alimentación de uno. Es importante tener en mente que en Arabia Saudita todos los restaurantes están cerrados durante el día (los supermercados están abiertos), e incluso en países como Emiratos Árabes Unidos es casi imposible encontrar un restaurante abierto durante el día (sólo contados hoteles cinco estrellas). Es importante tener con uno algunas barras de granola, frutas, y botellas de agua para poder comer en caso de no resistir el ayuno.

4. Tratar de experimentar el ramadán. Finalmente, si uno va a pasar tiempo en un país islámico durante el ramadán es buena idea tratar de experimentarlo y ayunar un par de días (para lograr empatía con los hermanos musulmanes). Alerta: una vez que se pueda romper el ayuno (al escuchar el llamado al rezo de magreb) no es recomendable comer demasiado rápido; más bien hay que ser pausado en romper el rezo. Usualmente una sopa caliente es buena forma de preparar el estómago para la cena.

Espero que esta información sea de utilidad y que tengan la oportunidad de experimentar el ramadán, tanto el ayuno como las agradables reuniones de iftar y sohour que se organizan para celebrar.

Un poco sobre mi…

Ahora bien, actualizándolos sobre mi vida, les cuento que los viajan siguen siendo la constante de los últimos meses. A finales de mayo me visitaron mis padres, y tuve la oportunidad de viajar a Beirut con ellos y pasar unos días en Abu Dhabi y Dubai a principio de junio. Después, a principios de julio visité Turquía (Istanbul) y luego Egipto (Cairo), ambos países por primera vez en mi vida. Estos viajes fueron viajes de trabajo, por lo que si bien pude hacer un poco de turismo, tengo que volver para visitar estos países como se merecen.

A finales de julio fui a México para asistir a un evento familiar en Michoacán, y también para estar con mis hermanos gemelos el día de su cumpleaños número 21. Adicional a estos viajes, los rutinarios viajes de fin de semana a Dubai han continuado, y a final de ramadán tengo planeado pasar unos días en Singapur, visitando amigos, mi alma Mater del MBA, y algunos de los lugares que frecuentaba cuando viví ahí en 2009 (excepto la estación de policía). Estoy muy emocionado por volver a Singapur.

En el trabajo las cosas han marchado bien, los retos no dejan de ser muy pesados y difíciles, pero los logros traen consigo satisfacciones y aprendizajes, al igual que los tropiezos. Sin embargo, trabajar en Arabia Saudita es pesado y frustrante, pues es un país con serias dificultades culturales cuando se trata de tratare de hacer que un ambiente productivo “occidental” funcione en este país. Mi educación 100% occidental y mi formación profesional al estilo imperio (USA) hace que muchas veces me encuentre frustrado o desencantado con la manera en que muchas cosas funcionan por acá. Sin embargo, debo confesar que he mejorado bastante en cuanto a mi manejo de la frustración y manejo de expectativas.

Estaré buscando un nuevo proyecto hacia final del 2011. Es posible que para el 2012 ya no encuentre en Arabia Saudita, así es que espero poder escribir más activamente durante lo que queda del año para dejar un buen legado de anécdotas, consejos, y experiencias sobre este lugar. Tengo algunos amigos mexicanos viviendo por acá, a ver si alguno se anima a heredar mi blog el día que me vaya a otro país.

Ya pasaron más de dos años desde la primera vez que puse pie en Arabia Saudita. Recuerdo como si fuera sido ayer cuando tomé el vuelo de Singapore Airlines en Singapur con destino a Riyadh, parando en Dubai. Cuando el avión paró en el aeropuerto de Dubai estaba yo tremendamente impresionado por la modernidad y la magnitud colosal del aeropuerto, no podía creer que la humanidad hubiera logrado construir o siquiera concebir algo así… Sin embargo, cuando un par de horas más tarde aterricé en Riyadh, la impresión fue diametralmente opuesta. Lo que un día (hace casi treinta años) fue un aeropuerto imponente, moderno, en medio del desierto, hoy se asemeja a aterrizar en algún planeta desértico de Star Wars… He escuchado que las cortinas y tapetes del aeropuerto no han sido cambiadas en 30 años, y por algo no me asombra ni sorprende.

Ya dos años desde haber puesto pie en este país por primera vez, y 16 meses desde que decidí regresar (abril 2010). Los días se convierten en semanas, y cuando te das cuenta, las semanas se convirtieron en meses y años. Han sido meses muy interesantes, de mucho aprendizaje, y de mucho reto profesional y personal. Con todo y lo mucho que puedo llegar a quejarme, se que me sentiré nostálgico cuando llegue el día de dejar Arabia Saudita. De pronto me olvidaré del mal olor de los taxistas peshawaris y de la arrogancia de los agentes de migración, y pensaré en la shisha, en el mandi y kabsa, y extrañaré el tiempo libre de vivir en un lugar donde no existen muchas opciones de esparcimiento. Extrañaré todo el tiempo libre que tuve de reflexión personal, para leer un libro, para hablar por teléfono con mi familia, o para estar de ocioso en Facebook.

Los dejo amigos y familia, y les envío un abrazo muy fuerte. Espero poder entretenerlos con un artículo más pronto, pero por el momento espero que disfruten este. Espero que aunque no sea ramadán allá, siempre encuentren el momento para reflexionar y poner en perspectiva todas las bendiciones y abundancias de las que nuestra vida ha sido proveída, y pensemos que también nosotros podemos hacer nuestro ramadán. Nuestro ayuno y nuestro sacrificio por reconocer que muchas veces podemos vivir con mucho menos de lo que hemos recibido, aprovechando para agradecer a la vida por tanto.

Salam alecom.

Victor

ps. Un saludo a mis amigos Adríán

Navidad en Arabia y Dubai

Hola amigos y familia… no creerán lo ocupado que he estado en las últimas semanas, por lo cual no he podido escribir y me siento muy apenado… Aquí les dejo un fragmento de artículo con el que esperaba actualizarlos de mi vida hasta la fecha, pero nunca terminé. Pronto escribiré uno muy breve sobre lo que sucedió en enero 2011 para completar las últimas semanas. Un abrazo!!!

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Assalam alekum! Pues despues de casi un mes de silencio (excepto por la foto de la quesadilla) regreso para contarles un poco de la vida por aca. Tratare de resumir lo que ha pasado en las ultimas semanas, en orden cronologico.

Fin de 2011 – Los últimos días del 2011

Después de mi último artículo publicado (Navidad en la Cuna del Islám, 25 Dic 2010) volví a Riyadh para la semana de trabajo. Cabe notar que la pasé muy bien en la cena marroquí, con el pavo que preparó Hayat y con sus amigos marroquís. Primera cena de Navidad con puros musulmanes, la verdad no me puedo quejar, aunque sí extrañé a mi familia mucho. Me tomé el sábado 26 libre, y volé en la noche a Riyadh.

Esa semana trabajamos para lanzar una promoción en la aerolínea (viajar internacional por sólo 11 riales, el equivalente a 3 dólares). Fue una semana más o menos agitada, de mucha acción y de mucha presión para sacar la promoción a tiempo. Debo admitir que mi frustración con algunos colegas, debido a su actitud o simplemente a su falta de habilidades y preparación me hizo desanimarme bastante y recordar que este tipo de ambiente tarde que temprano termina por agotarlo a uno. Y bueno, sin entrar a más detalle porque sería hablar en específico de la situación y las personas, abrí el archivo con mi currículum y por primera vez en 9 meses trabajando en la aerolínea lo actualicé y lo mandé a dos o tres distintas compañías.

Curandome la cruda el 1ero de enero: “En México y el mundo la cerveza es… Corona!” 
Esta foto la debía… después de escuchar mariachi con mi pasianito Daniel… que ha puesto “muy en alto” el nombre de México por acá…

Para mi sorpresa al día siguiente me hablaron de Etihad Airways, la aerolínea más reconocida a nivel mundial en los últimos años (basada en Abu Dhabi). Acordamos en que me iría a entrevistar el siguiente fin de semana, pues Abu Dhabi está a una hora en coche de Dubai, y en Emiratos trabajan los jueves, mientras que en Arabia el miercoles en la noche empieza nuestro fin de semana (y es en ese momento cuando escapo Arabia para ir a visitar a mi novia). Así es que al siguiente fin de semana (jueves 30 de diciembre) me fui a entrevistar. La entrevista fue muy bien y me dieron una oferta para empezar lo antes posible. Les dije que tendría que pensarlo por unos dias, pero que probablemente no podría empezar antes del 1ero de abril, pues si pensaba en dejar mi compañía actual mis jefes me pedirían que me quedara el mayor tiempo posible.

Ese fin de semana empezó el estrés pues empecé a reflexionar sobre si debía tomar esta oferta o no. Económicamente la oferta era muy similar a mi compensación actual (si acaso ahorraría un poco menos pues la vida en Emiratos es más cara), pero por el lado personal podría vivir con mi novia y eso tenía un valor muy alto, aunque tendría ella que mudarse a Abu Dhabi lo que implicaría conseguir un nuevo empleo lo cual no es precisamente fácil en éste clima económico. En cuanto a lo profesional, la posición resultaba interesante en cuanto al tipo de trabajo pero en cuanto a posición organizacional no representaba necesariamente un ascenso, aunque sí trabajar para una mucho mejor compañía.

El día siguiente festejamos la noche de año nuevo en el departamento de unos amigos nuestros tunecinos. Los conocimos durante el MBA en INSEAD en 2009. Él era nuestro compañero del máster y ella su esposa. Él trabaja en consultoría en Dubai (como la mayoría de nuestros amigos en Dubai) y pasa la mayor parte de su tiempo en proyectos en Riyadh (como la mayoría de consultores en Dubai). Vive enfrente de Burj Khalifa, la torre más alta del mundo, así es que aprovecharon su ubicación y la vista de su departamento para invitar a sus amigos a festejar el año nuevo. El show de luces y pirotecnia estuvo increíble pues las fuentes que bailan también están junto a la torre (afuera del Dubai Mall) y también estaban sincronizadas al ritmo del espectáculo.

To be continued…

Líbano, Arabia, Dubai, y México

Salam!

Una vez más, le escribo a mis pocos pero fieles lectores (y son fieles pues no les queda de otra más que leer mi post, pues les llega mi correo cada vez que lo publico). Cómo están? Ya han pasado casi tres semanas desde mi última publicación, así es que hay muchas cosas qué contar…

Pues Ramadhan empezó en Arabia, y en todo el mundo islámico como les conté en el último blog. Justo el día que inició, “escapé” a Líbano. Pasé el fin de semana en Beirut, y lo pasé realmente bien. Volé con mi aerolínea y llegué miércoles en la noche. Me quedé en un hotel Radisson Blu (Martinez), cerca de una zona famosa de Beirut que se llama Al Hamra, a dos cuadras del famoso hotel Intercontinental Phoenician. La American University of Beirut está muy cerca, y está a 5 minutos en taxi del centro de Beirut.

Lo que más me gustó de Beirut, en cuanto a lo poco que vi de la ciudad, es el centro. Similar al trabajo de reconstrucción y renovación que se llevó a cabo en el centro histórico de la ciudad de México hace unos años. Similar… pero multiplicado por el factor petróleo! Que aunque Líbano no tiene petróleo, la influencia del dinero del Golfo Árabe es notoria, pues por el boom del medio oriente, muchos recursos han llegado a Líbano. La cantidad de dinero excedente en la economía libanesa, más el capital del Golfo invertido en Líbano, más la costumbre de los libaneses de ser ostentadores y el gusto por dejarse ver (conste que no lo digo yo – lo dicen ellos!) han hecho de Beirut un paraíso terrenal en cuanto a las opciones de entretenimiento. Me llevé un buen sabor de boca de sus restaurantes, clubes nocturnos, vida nocturna en general, y plazas, centros comerciales, y desarrollos inmobiliarios nuevos.

Además de pasear y de dejarme asombrar por lo magnificente de Beirut, me dio mucho gusto ver a algunos de mis amigos de la maestría. La mayoría de ellos trabajan con Booz & Co. compañía de consultoría, basados en Líbano pero trabajando en proyectos en todo el medio oriente. También me dio gusto ver a Elías, un amigo mío Libanés que vive en Dubai, pero que fue a festejar su cumpleaños 30 a Beirut, y de paso aprovechó para comprometerse con su novia Tamara en sus días por ahí. Él y Tamara fueron excelentes anfitriones: me llevaron a cenar, de fiesta, y a pasear a Jbel (Biblos). Comimos muy rico junto al mar. Mención especial merece también mi amiga Carla Khoury, que me llevó de fiesta el viernes en la noche a SkyBar y al día siguiente a una playa muy padre (Orchid, al sur de Beirut).

En fin, pues eso fue Líbano, la pasé muy bien y después de regreso al Mundo Mágico de L’Arabia Saudita… Sin grandes novedades, salvo porque la aerolínea con la que trabajo fue rentable por primera vez en su historia en el mes de julio! Fue un suceso histórico, pero no por eso el panorama pinta mejor, pues como quiera julio y agosto son los meses de mayores ventas, por lo que se espera que después de agosto los resultados puedan decaer otra vez.

Al fin de semana siguiente fui a Dubai. Hayat organizó iftar en la casa. Iftar es la cena con la que los musulmanes rompen el ayuno de todo el día, y ocurre cuando el sol se oculta (cambia de horario por día y por geografía, pero me parece que fue alrededor de las 7.30pm). Me encargó traerle los dátiles de Arabia, pues en Arabia se producen los mejores dátiles del mundo. Preparó comida marroquí e invitó algunos amigos de INSEAD y de su trabajo también. El fin de semana la pasamos muy tranquilos.

Regresando a Arabia, decidí venir a visitar a mi familia a México por unos días, pues los extrañaba mucho y los notaba muy agitados. Han estado viajando mucho en el país y de arriba para abajo, por lo que decidí venir a acompañarlos unos días. Ahora estoy buscando regresar cuanto antes a Arabia para poder continuar con mi trabajo, pues llegando a Arabia me vuelvo a ir de vacaciones a Roma y Barcelona, en cuanto termina el Ramadhan (las vacaciones de Eid).

En Arabia la vida transcurre sin gran novedad. A veces con mucha frustración y desencanto… y dan ganas de dejar el país. Pero es ahí cuando el dinero entra a endulzar la situación, pues realmente los sueldos que se pagan allá son demasiado altos como para pensar alejarse por lo menos en un tiempo. Estos días que he estado a en México he notado la situación muy preocupante – mucha insegurar, poca actividad económica al menos en Cuernavaca, juventud poco educada y preparada para entrar al mundo laboral… un país cada vez menos atractivo para la inversión extranjera debido a la inseguridad y corrupción, y a la lentitud de toma de decisiones en el sector gobierno para empujar reformas que hagan al país más competitivo. Pero si tuviera que poner en primer lugar un factor de preocupación, diría que es la falta de educación de calidad y preparación en la gente. Digamos… falta de capital humano, de talento. Ahora entiendo porque con una maestría en una universidad top5 – top10 a nivel mundial y buena experiencia profesional, las compañías están dispuestas a pagarte 2 o 3 veces más de lo que le pagarían a alguien con tu misma edad, años de experiencia, y con una maestría en una universidad no tan reconocida. El 80 – 90 % de la gente en el sector productivo aporta realmente muy poco… muy pocas ideas, muy pocas soluciones… hay mucha gente ganando su sueldo solo por contestar un teléfono, o mandar mails, o llenar un reporte en una hoja de papel todos los días, o por barrer, o por apretar el botón de una máquina. No habrá manera de volvernos un país más productivo? De más vanguardia? De más innovación? Donde la gente o el capital humano que tengamos pueda ser aprovechado en generar conceptos o ideas de más valor intrínseco? Que podamos exportar talento y cerebros en lugar de exportar mojados? Lo dudo mucho… si la lider del sindicato de trabajadores de la educación no puede pronunciar influenza AH1N1 en un discurso público.

En fin, dejando atrás los tintes políticos les cuento que en Arabia ha hecho un calor de los mil infiernos. Llevamos ya al menos tres meses seguidos a más de cuarenta grados todos los días!! Cuándo vamos a parar!!! Espero que a mi regreso el clima empiece a mejorar.

Creo que ya les había contado que tengo departamento nuevo. La verdad estoy muy contento ahí. Tengo que hacerle algunas modificaciones todavía y comprar algunos otros aparatos electricos (como microondas y estufa) pero a grandes rasgos es una vivienda muy digna. Trataré de disfrutarlo más a mi regreso a Arabia. Tengo un vecino de pocamadre, Abullah, que vivió muchos años en Texas y es todo un chicano (el es saudi). La pasamos muy bien, pues me “ha hecho el paro” con muchas cosas en Arabia: desde conseguirme el departamento, conseguirme unos sudanís que me instalaran aires acondicionados, hasta llevar mi ropa a la tintorería cuando se me complica. Es un gran amigo… uno más de los que me he topado en esta aventura del desierto…

Otra novedad en Riyadh es que hace poco hablé por telefono y me contacté por mail también con la gente de la embajada de México en Arabia. Parecen ser personas muy decentes, y pronto los conoceré, pues organizarán la fiesta del día de la independencia a finales de septiembre. Sé que suena extraño, pero en Arabia el 15 de Septiembre coincide con vacaciones religiosas muy importantes, y sería de “mal gusto” y de poca sensibilidad diplomática hacer la fiesta de México. Así es que habrá oportunidad de conocerlos, y de dar el grito aunque sea dos semanas después. Ya les contaré cómo celebran los mexicanos en Arabia! A lo mejor hay oportunidad de traer un poco de producto “belga” a la fiesta.

A mi amiga y lectora Gretel, aprovecho para mandarle un abrazo y aclararle dos o tres preguntas: sí, uno de los gemelos y yo nos parecemos mucho! Segunda: lo que aparecemos fumando en las fotos se llama shisha o narguila (en árabe), que es una pipa donde el humo de vaporiza al pasar por agua, lo que se fuma es tabaco mezclado con frutas. Tercero: si hay Maseca en Arabia para fabricar tortillas. Cuando estén por acá, podríamos hacer una competencia anual de fabricación de tortillas o algo así 🙂 Seguro atraería la atención de los medios de comunicación. Por cierto público, les informo que el esposo de Gretel ya está en Arabia y también se queja del CALOOOOOOOOOOOR para que vean que no soy el único… y si estuvieramos en Sinaloa al menos nos lo podríamos quitar con unas Pacífico y unos clamatos, pero en Arabia nos conformamos con limonada con menta.

Un abrazo a todos. Los envidio pues ya me imagino el desmadre que se vivirá en México durante el mes de septiembre. No olviden beber con moderación en estas fiestas patrias. Mi sugerencia personal? Mezcal michoacano.

Ma salama.

Sheikh Victor

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